viernes, 26 de marzo de 2010

Un caluroso y sudado paseo

El calor suele tener efectos muy curiosos en la gente, dependiendo, claro, de con quién se esté y en donde.

El día de hoy tuve el...algo, poque no puedo decir privilegio ni desgracia, de presenciar y experimentar dichos peculiares efectos. ¿Con quién? Con mis amigos. ¿En donde? en un lugar lejos de la civilización. La ecuación no podía ser más propicia para tener como resultado unos muy fuertes y muy variados delirios.

Cuando la gente tiene calor, suele estar TAN concentrada en ese hecho, que olvidan preocuparse por mantener la compostura y el sentido común, y para los pocos que logran mantenerla, es muy divertido observar a los demás alucinando. Es como una fiesta, los sobrios disfrutan de la pérdida de dignidad de los ebrios.

Momentos memorables del día.

Alguien comenzó la frase "Hace calor..." Alguien la continuó ".....y yo me estoy ahogando en sudor" al ritmo de una conocida canción de reggaeton.

-¿Me tomas una foto allá?
-¿Dónde?
-Alla, en el árbol mágico morado.
-Ah.......ok, vamos.

-¿Una foto juntos?
-Claro, vamos.
*Foto tomada*
*El amigo comienza a moverse como buen perrito chihuahueño contra la pierna de algún invitado*
-Ok...que raro.
-Te está copulando, ¿sabes?
-.....eeeeew, qe asco.

-Perdimos al grupo.
-No, allá están.
-Ugh...estan muy lejos.
-Si...tenemos que alcanzarlos.
-.....¡Yo te elijo! Usa...¡corre como la **** madre!

Saludos, que tengan unas felices vacaciones.

jueves, 25 de marzo de 2010

Un cariño que no es amor

En mis manos sostengo una rosa. De frágiles pétalos y hostiles espinas. Es hermosa, como ninguna otra flor. La protejo contra las más viles amenazas, la cuido y le doy vida. No es una obligación, si quisiera, podría dejarla caer y sus hermosos pétalos rojos quedarían destrozados y su tallo y sus espinas se secarían; no, la cuido porque la quiero. Es muy valiosa para mí, me ha enseñado muchas cosas, sin siquiera haber tenido la intención de hacerlo. En su inmóvil belleza, me ha brindado una felicidad inmesurable. Es hermosa, pero probablemente morirá. Me aferro a ella y retraso lo inevitable.

En mis manos sostengo una rosa. De frágiles pétalos que evito destrozar y de hostiles espinas que me traspasan la piel. Rosas como esta he tenido varias. Y todas han dejado cicatriz.

sábado, 20 de marzo de 2010

The Little Details

Son los pequeños detalles a mi alrededor los que me hacen sonreír. De ahí el nombre del blog. Lo que trae felicidad a mi vida, esas pequeñas trivialidades que día con día puedo disfrutar. La sonrisa de un amigo, un abrazo sorpresivo, el que una imprevista brisa fría revuelva mi cabello, el ver una mariposa de colores extravagantes pasar, el sonido de los grillos y las lechuzas por la noche, y el de las palomas por la mañana. Tantas cosas que me hacen sonreír, y todas tan pequeñas; podrían pasar desapercibidas por otras personas, pero no por mí. A mi me encantan. Quizás sea un exceso de positivismo y amor hacia la vida, pues no solo los detalles bonitos me hacen sonreir, están también aquellos diminutos y molestos acontecimientos, como el zumbido de una mosca, que podrían sacar de sus casillas a cualquiera, pero no a mí. Por ejemplo, en este momento, tengo una sonrisa en el rostro al escuchar las antes mencionadas máquinas trabajando cerca de mi casa. Sí, quizas sea un exceso, pero al menos disfruto ambos lados de la vida.

Los pequeños recuerdos, las pequeñas ironías, los pequeños gestos, las pequeñas tristezas, las pequeñas alegrías.
Los pequeños detalles. .

Pd: También me encanta manejar por carretera en las mañanas y en las noches.

martes, 9 de marzo de 2010

Le sonrío al miedo

Durante toda mi infancia, y hasta la fecha, le he tenido miedo a Alicia en el País de las maravillas. Quizás desde muy temprana edad entendí la clase de viajes marihuanos que implicaría el poder entender ese mundo. De cualquier forma, eso no hace un lado mi fasciación con el gato de Cheshire. Era de los pocos personajes que no me causaban un escalofrío; al contrario, el gato me causaba intriga, no entendía su comportamiento, como el del resto de los personajes, pero había algo diferente en él. O quizás me gustaba simplemente porque era un gato. Cualquiera de las dos.

Bueno, dicho miedo me hubiera impedido ir a ver la nueva version de Alicia, de no ser porque me enteré bastante tiempo antes de que se estrenara de que sería una historia relativamente diferente, y, al ver los diseños de algunos personajes, quedé encantada y todo prejuicio hacia la película se esfumó.

Debo decir que sigo amando al gato de Cheshire, ahora más que nunca. Y también al artista que lo diseñó: Michael Kutsche.

Podría sentarme a escribir sobre el mal humor que me ha invadido los últimos días, pero estoy segura de que los pocos lectores que tengo lo notaron (y me lo hicieron saber) así que no hay mucha necesidad de hacerlo. En lugar de eso, les diré que una noticia increible me llegó el jueves pasado. Sólo puedo decirles que haré un viaje, aunque no muy próximo, y que tomaré una infinidad de fotos, las cuales les mostraré en su debido tiempo.

Acabo de darme cuenta de que tengo muchos encargos; tres sesiones de foto pendientes, una animación y varios dibujos. Además de eso, tengo muchos proyectos personales, que incluyen las respuestas a las palabras que me dieron en la entrada anterior, y experimentos tanto en fotografía como en dibujo. Por cierto, no dejen de mandarme palabras clave, recuerden que les contestaré con mi interpretación de dicha palabra en una fotografía.

Cada párrafo fue una divagación, un simple "llena el espacio en blanco", disculpenme por esto. Trataré de que la siguiente entrada sea más interesante y no les haga perder valiosos minutos de su tiempo.

Saludos.